La historia, sin embargo, matiza el orden de estos sucesos, aunque sin alterar su contenido, pues consta que su construcción, en la que participaron una legión de cavadores, pedreros, albañiles y carpinteros, se había iniciado a fines del mes de abril, mientras el devastador fuego no aconteció sino a mediados de julio. En el proyecto de Santa Fe se aunaron, por tanto, las significaciones de poder que califican a los monarcas como fundadores de ciudades con un plan urbano preciso acorde con sus intereses. Hasta la toma de posesión efectiva de los palacios de la Alhambra el 6 de enero de 1492, Santa Fe sirvió de sede exclusiva de la corte católica, simultaneando este papel con Granada hasta la partida de los reyes en mayo de dicho año, convirtiéndose durante meses en un escenario histórico privilegiado. En la modesta Casa Real de la ciudad se firmaron el 25 de noviembre de 1491 las capitulaciones entre el rey Abdallah, Boabdil, e Isabel y Fernando en las que acordaban la entrega del reino nazarita y se detallaba el futuro de sus pobladores. Asimismo, en su recinto se llevaron a cabo las decisivas conversaciones con Cristóbal Colón que condujeron a las capitulaciones con el almirante, firmadas «en Sancta Fee a diez y siete de abril de mill y quatrocientos noventa e dos años…», hito angular que anunciaría una nueva época marcada por la apertura de las relaciones entre Europa y América. Al dejarla los reyes, fue nombrado alcaide don Francisco de Bobadilla, quien se haría cargo del reparto de sus tierras y, posteriormente, se trasladaría a la isla de la Española para fiscalizar y juzgar las actividades de Colón en el Nuevo Continente. Desde entonces, siguió la villa una historia pausada, inmersa en las faenas agrícolas propias de una localidad de la Vega, sacudida tan sólo en 1806 por un violento terremoto que le causó graves daños.
Casco histórico
El propio casco urbano de Santa Fe constituye en sí mismo un objeto de visita, en el sector correspondiente al establecimiento original realizado en 1491. La construcción de la villa efectuada ex novo por mandato de los Reyes Católicos fue encomendada a las ciudades de Sevilla, Jerez, Córdoba y Andújar, a cuyos concejos se les asignó cada uno de los cuatro cuarteles en que quedó dividida. Su planta adoptó el modelo castral de Briviesca, sobre un solar rectangular con calles trazadas a cordel cortándose perpendicularmente, rodeándose de foso, muros, torres y baluartes de defensa. Cuentan las crónicas que en su ejecución se invirtieron ochenta días.
En el centro de la retícula urbana se emplazaron los edificios públicos, la Casa Real, la parroquia y, en sus inmediaciones, un hospital, la alhóndiga y otros. En la actualidad, a un lado de la plaza de España, en el solar de la Casa Real, se ubica la casa del párroco, que la sustituyó en el siglo XVIII. Enfrente se alza el posito, el granero comunal, fundado por Carlos III. En el flanco oriental de la plaza aparece el Ayuntamiento, levantado en 1923 en estilo neomudéjar, con fachada de ladrillo y emblemas de azulejería de los países hispanoamericanos.
Puertas de Santa Fe
Los dos ejes centrales que articulan el casco histórico terminan en cuatro puertas monumentales. Son éstas las de Granada, al este, Sevilla, al sur, Jaén, al norte y Loja, al oeste. La de Loja fue realizada en 1652, mientras las otras tres obedecen a esquemas del siglo XVIII, alojando sobre el hueco de paso central sendas capillas.
Iglesia Parroquial
Bajo la advocación de Nuestra Señora de la Encarnación, el templo primitivo fue sustituido en el siglo XVIII por la monumental obra neoclásica que hoy se contempla. Fue concebida por el arquitecto Domingo Lois de Monteagudo, con el asesoramiento de Ventura Rodríguez, y dirigida por Francisco Quintillán, concluyéndose en 1785. Es de planta de cruz latina con cúpula en el crucero, y una elegante capilla del Sagrario, hoy baptisterio. Destaca su imponente fachada con dos torres ochavadas y diversos elementos alusivos al tiempo de su fundación.
La visita al casco histórico, con sus edificios y monumentos, y el paseo por algunos puntos de interés inmediato, como la ermita de los Gallegos o del Señor de la Salud, y el barroco convento de los Agustinos, completan un atractivo itinerario. Más allá quedan las feraces tierras de la Vega, regadas por el curso del Genil y una multitud de acequias que recorren los densos campos de cultivos intensivos, maizales, choperas, huertas, punteadas de caserías y secaderos de tabaco.
Provincia: Granada
Altitud: 579 metros
Población: 13.535 habitantes
Puntos de Información:
- Oficina Comarcal de Tursimo: Isabel La Católica, 7. Arco de Sevilla. Tel. 958 513 110
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