Algeciras

Las ciudades del inicio y final de la ruta, Algeciras y Granada, son las que mejor simbolizan la presencia almorávide en Andalucía. En el caso de Algeciras, cuyo nacimiento se vincula a su vocación de puente entre la Península y el Norte de África, se trata de la primera población hispana donde pusieron pie los almorávides, preludiando la etapa de casi un siglo y medio en que Marruecos y al-Andalus formaron una entidad política unificada. Aquí se concentrarían las expediciones almorávides y almohades para dirigirse a Badajoz, a la Meseta, a Valencia, y a Granada.

Parque de María Cristina.En las inmediaciones de Algeciras se han localizado los restos romanos de Portus Albus, cerca del emporio de Carteia. Mientras ésta se despobló –ahí quedan sus ruinas, en el término municipal de San Roque–, la llegada de los musulmanes a partir del año 711 catapultó la importancia de Algeciras, que recibió su nombre árabe de al-Yazira al-Jadra, «la isla verde», por el accidente geográfico que la caracterizaba. De hecho, los cronistas relatan que «Algeciras fue la primera ciudad conquistada por los musulmanes en Andalucía, durante los primeros tiempos…». Así, nada menos que aquí se inició el periplo de ocho siglos de la existencia de al-Andalus.

Al-Yazira se convirtió en capital de una cora o provincia que se extendía hasta Gaucín, por la sierra, y hasta la laguna de la Janda por el oeste, donde se instalaron clanes árabes y, sobre todo, bereberes. Las noticias acerca de la ciudad abundan con motivo de las luchas del emirato cordobés, y, en el año 859, al incendiarla los vikingos. Más próspero resultó el siglo X, cuando Algeciras se cuenta, junto con Pechina y Almería, entre los principales puertos de al-Andalus. En el siglo XI se erige en principado regido por los hammudíes, linaje que, junto con los ziríes de Granada, se enfrentan con los reyes de Sevilla, quienes, al fin, se apoderan de la medina algecireña en 1055.

Ante la petición de auxilio hecha para contener a los cristianos –en 1085 Alfonso VI de Castilla había conquistado Toledo–, en el año 1086 desembarcan en Algeciras las tropas africanas del general Dawud, exigiendo al gobernador al-Radi, hijo del rey al-Mutamid de Sevilla, la entrega de la plaza. Tras afianzar sus fortificaciones, cruza el emir Yusuf Ibn Tasufin. En octubre, su ejército asesta una dura derrota a Alfonso VI en Zallaqa, cerca de Badajoz, anunciando la expansión almorávide.

Baños meriníes.La importancia de Algeciras aumentó con los sucesores magrebíes de los almorávides, los almohades y meriníes, que hicieron de ella una de las grandes ciudades de al-Andalus. En los siglos XIII y XIV, la localidad, en el centro de la batalla por el Estrecho, vive acontecimientos que le dejan una honda huella. Al cabo de casi dos años de asedio, Alfonso XI de Castilla toma Algeciras en 1344. Luego, el año de 1369 señala un hito trágico: el sultán granadino Muhammad V entra en la ciudad y la destruye por completo. A partir de entonces, Algeciras desaparece. Su recuperación no llegaría hasta el siglo XVIII, cuando la ocupación inglesa de Gibraltar en 1704 produce la diáspora de sus habitantes españoles y fomenta la creación de una nueva población sobre las ruinas medievales. Se expande luego con tal rapidez que en 1755 obtiene ya el título de ciudad, volviendo a ejercer desde esos momentos su sempiterno papel como puente sobre el Estrecho y puerta de Andalucía, hasta constituir hoy el primer puerto y una de las mayores aglomeraciones urbanas de la región.

Visitas

Restos de la medina y murallas

Parque de María Cristina.El germen de Algeciras se sitúa en la Villa Vieja, el promontorio situado al sur del río de la Miel, frente a la Isla Verde, hoy incorporada al recinto portuario. Los jardines y calles de la Villa Vieja corresponden a la primitiva medina, el perímetro amurallado reforzado por los almorávides y almohades donde se hallaban viviendas y edificios como la mezquita con cinco naves labrada en tiempos de Abd al-Rahman I, y la Mezquita de las Banderas, junto a la puerta del Mar, donde «se cuenta que se reunieron los estandartes de las tribus cuando celebraron consejo» para emprender la conquista de Hispania. En la orilla opuesta los meriníes trazaron a fines del XIII la Villa Nueva, también amurallada. Sus vestigios –muros, torres, baños…– afloran por el parque de María Cristina. 

Museo Municipal

Se encuentra en la Casa de la Cultura-Fundación José Luis Cano, dedicado fundamentalmente a la arqueología local. Expone un repertorio de hallazgos romanos que reflejan la intensidad del tráfico en la Bahía algecireña desde la Antigüedad, así como diversos testimonios de la al-Yazira musulmana –inscripciones, monedas, candiles, cerámicas,…– que explican y reconstruyen la vida de la ciudad en época andalusí.

Iglesia de Nuestra Señora de la Palma

Iglesia Nuestra Señora de la Palma.En la Plaza Alta, en el curso del renacimiento de la ciudad en el siglo XVIII, se levantó el mayor monumento religioso de Algeciras, inaugurado en 1738. El templo consta de cinco naves, con un interior de proporciones ciclópeas a base de arcos sobre robustas columnas. En el exterior destacan la portada principal y la esbelta torre campanario, que denotan una refinada labor de cantería y piedra labrada.

Paseos y alrededores 

Capilla Nuestra Señora de Europa.El corazón del casco antiguo de Algeciras gravita en torno a la Plaza Alta, solar de la parroquia de la Palma y de la capilla de Nuestra Señora de Europa, oratorio barroco del XVIII que recuerda la refundación de la ciudad, pues se dedica a la devoción de la antigua patrona de Gibraltar traída por sus habitantes exiliados. En lo que fue la Villa Nueva se ubican también el popular barrio de San Isidro, el Parque de María Cristina y los descubrimientos arqueológicos de la medina meriní. A su vez, hacia la franja costera, siempre animada por el ajetreo del puerto, se hallan la plaza Baja, con una pieza singular de la arquitectura contemporánea española, el mercado proyectado en 1933 por el ingeniero Eduardo Torroja, y las calles y paseos que conectan con la Villa Vieja, por donde se aprecian las edificaciones modernistas y de inspiración inglesa –como el hotel Reina Cristina– que se proliferaron entre los siglos XIX y XX.

Vista del puerto de Algeciras.Además de la ciudad y su puerto, Algeciras da ocasión de disfrutar de su término, de la Bahía y, por qué no, de África, tan cercana. Con facilidad se pueden realizar salidas a Ceuta o Tánger, visitar las ruinas romanas de Carteia, jugar al golf, en San Roque, o acercarse a Gibraltar, «la montaña de Tariq», donde tampoco faltan las reminiscencias de al-Andalus. Hacia Tarifa y tierra adentro son numerosos los atractivos al aire libre: playas, las colinas a lo largo de la carretera N-340 que sirven de plataforma de observación de la migración de aves a través del Estrecho, y, hacia Los Barrios, la amplia y boscosa superficie protegida de los Alcornocales.

Distancias: 120 km a Cádiz, 285 a Granada
Altitud: 20 metros
Provincia: Cádiz
Población: 109.665 habitantes

Puntos de Información:

  • Oficina de Turismo de la Junta de Andalucía: Juan de la Cierva, s/n, Tel.: 670949047

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