Ruta de al-Mutamid

Ruta de al-Mutamid
De Lisboa a Granada por Huelva y Sevilla

Esta ruta, con sus dos ramales, abraza el ángulo suroeste de la península Ibérica. Paisajes muy diferentes hacen de ella una de las más ricas, no solo en patrimonio monumental sino también en espacios naturales. Se puede palpar la continuidad histórica de los pueblos del Alentejo y el Algarve con relación a Andalucía occidental, pues hubo un tiempo en que toda esta zona del mundo se llamaba al-Andalus.

Gracias a sus dos ramales, el viajero encuentra el sabor de una época con diferentes matices. Desde Silves, donde el joven al-Mutamid conoció el amor, la poesía y la música, hasta llegar a la ciudad de Sevilla, donde reinó su dinastía, seguimos el rastro de un camino apasionante, que continúa hasta Granada en la Ruta de Washington Irving.

 El paisaje

El camino comienza en el Alentejo, que significa "detrás del Tajo", pues el paisaje portugués tiene una clara línea divisoria en este río, barrera natural que, igual que el Guadalquivir o el Ebro, marcó hitos en la historia de al-Andalus, de las luchas y pactos entre musulmanes y cristianos. La geografía alentejana se extiende en suaves cimas de clima mediterráneo, si bien con una aportación atlántica mayor, naturalmente, que en las regiones españolas. Dividida en Alto (Norte) y Baixo (Sur), los grandes campos de trigo, olivares y viñedos dan razón de su pasado romano, si bien las técnicas agrícolas y su fisonomía de pueblos blancos y azules son testigos de la presencia musulmana en esta región.

Playa de Huelva. Patronato Provincial de Turismo de HuelvaEl sobreiro, o alcornoque, es una especie fundamental en la economía del Alentejo, ya que en estas dehesas crecen la mayor parte de los alcornoques portugueses, situando al país a la cabeza de la producción mundial de corcho. De Lisboa a Setubal, y luego hasta Alcácer do Sal, se puede contemplar la naturaleza del Alto Alentejo, y en el recorrido tan extenso hasta Lagos, la flora y fauna del Bajo Alentejo.

Aquí habita el lince ibérico, especie única que solo vive en España y Portugal, y del que quedan apenas unos cientos de ejemplares en toda la Península. Se guarece en el matorral y el monte cerrado, y caza a campo abierto.

Costa de la Luz. Patronato Provincial de Turismo de HuelvaAl sur de la región, y como preludio a las playas de Huelva, la ruta nos lleva por el Algarve; al-Garb ("al oeste") se extiende ante el viajero como una línea de playa interminable, que ha hecho de esta región la más visitada por los turistas. Silves, Albufeira, Faro, Tavira... Sus recursos naturales han sido aprovechados para instalaciones deportivas, campos de golf y todo tipo de competiciones náuticas; no en vano disfruta de un sol continuo. Pero su atractivo natural no termina aquí, en estas tierras se puede visitar la región de Lagos hasta llegar a Vila Real de Santo Antonio, sin que enturbie el paisaje un excesivo desarrollo urbanístico. En Lagos es posible acceder a pie a sus menudas calas de formas caprichosas, cercadas de rocas, como Praia do Pinhao y Praia de Dona Ana. Al este, se extiende una franja de arena de 4 kilómetros de largo, llamada Meia Praia, que llega hasta la desembocadura de los ríos Odiáxere y Arao.

En Albufeira aguardan hermosas playas entre sus doce calas, con acantilados y cuevas. Hacia el este se llega a Praia da Oura y Olhos de Agua, playas poco urbanizadas con impresionantes formaciones de rocas ocres en torno a pequeñas calas, diferentes unas de otras. A unos 10 kilómetros, y dejando atrás unos acantilados rojizos, aparece una gigantesca extensión de arena, y en ella la Praia da Falésia y Aldeia das Acóteias. Con un ligero desvío hacia el interior, se puede gozar de la sierra de Monchique, una oportunidad de hacer senderismo por los bosques de almendros y alcornoques. Un antiquísimo balneario, Caldas de Monchique, da testimonio de la salud que emanan estos parajes.

El Algarve oriental depara al viajero el Parque Natural de Ria Formosa, con más de 18.000 hectáreas que se extienden a lo largo de 60 kilómetros de playa, formando islas, marismas y bancos de arena, que constituyen uno de los humedales más importantes de Europa.

Playa de Huelva. Diputacion de HuelvaDespués de Ayamonte, los lugares colombinos: Lepe, Huelva, Palos de la Frontera y Moguer, tienen la fisonomía propia de puertos de mar; luego el paisaje vinícola de La Palma del Condado, hasta llegar al alto Aljarafe, la fértil comarca que anuncia la capital sevillana, con naranjos, limoneros y muchos cultivos que promovieron los musulmanes.

El ramal interior de la ruta no es menos rico en parajes naturales. Vendas Novas, Montemor-o-Novo, Évora, Beja y Mértola participan del paisaje propio del Alentejo.
Y, a partir de Aroche, el itinerario está marcado por la cercanía del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Con 184.000 hectáreas, las lluvias que proceden del Atlántico forma un clima propicio para los bosques espesos. Está surcado por los ríos y afluentes de tres cuencas distintas: del Guadalquivir (Rivera de Huelva), del Guadiana (Caliente, Múrtigas, Ingenio) y del Odiel (Rivera de Linares, Rivera de Santa Ana). Aquí crece frondoso el castaño, especie introducida en época romana que resulta la más característica de estas tierras. También se alzan magníficos quejigos en las dehesas de Cala y Aroche. Junto a los arroyos y regatos, en el fondo de los barrancos, crecen fresnos, sauces y alisos, que forman muchas veces auténticos bosques de galería; es el caso del río Múrtigas, del arroyo de Guijarra, del barranco del Colgadizo o de la rivera del Chanza.

Al igual que en la vecina región alentejana, en este Parque Natural habita el lince ibérico; también alberga nutrias, especie abundante en el pasado que hoy solo vive en los arroyos de aguas más puras. Aroche, Cortegana, Almonaster la Real y Aracena, envueltos en la flora de la sierra de Huelva, van acercando al viajero hacia Sevilla a través de Santiponce.

Historia

El período histórico en que vivió al-Mutamid, y al que contribuyó decisivamente, marca una etapa importante de la historia andalusí. A mediados del siglo XI ya se ha descompuesto el califato cordobés, con la caída de las dinastías omeya y hammudí, y se van estableciendo los diferentes reinos de taifas, sobre el territorio de las anteriores coras o provincias.

Estos pequeños reinos se dedican a hacerse la guerra de continuo, lo que facilita el avance cristiano durante décadas; así, los reinos cristianos van estableciendo un dominio o dependencia comercial con las taifas, a las que imponen parias o tributos. Alfonso VI consigue así ganar varias plazas, como es el caso de Toledo, que marca el punto de inflexión en que los musulmanes de la Península se ven necesitados de ayuda y acuden, si bien con reticencias, ante las tribus africanas.
El segundo rey abbadí de Sevilla, padre de nuestro rey poeta, del mismo nombre, gobierna desde 1042 y se anexiona Mértola, Niebla, Huelva, Faro, Silves, Algeciras, Ronda, Morón, Carmona y Arcos. Su sucesor hereda el reino en 1069, y acaba pidiendo ayuda a Yusuf Ibn Tasufin, jefe del ejército almorávide.

Estos implacables guerreros norteafricanos frenan el avance cristiano, como lo harían en el siglo siguiente los almohades. Al-Mutamid será desterrado al Magreb por los almorávides, y muere en Agmat, donde se conserva aún su tumba.

Tradiciones y fiestas

Semana Santa. Ayamonte. Diputacion de HuelvaLas tradiciones, las fiestas populares y la gastronomía de las gentes del suroeste peninsular dan testimonio de la historia de al-Andalus, la singular mezcla de elementos musulmanes y cristianos que son su riqueza y patrimonio.

En la ciudad de Huelva se disfruta un amplio calendario de fiestas populares, que se abre en enero con las fiestas en honor de San Sebastián. Para esta solemnidad, se engalanan los balcones y fachadas con los palmitos tradicionales.

 

Carnaval de Ayamonte. Patronato Provincial de Turismo de HuelvaPoco después, todo el sur peninsular (incluido Portugal) se abre a la alegría desbordante y alocada propia de los Carnavales, en que las agrupaciones musicales y humorísticas culminan sus largos meses de ensayo (las fiestas en Loulé son especialmente animadas).

El Miércoles de Ceniza se procede al "entierro del choco", en Huelva, y se comienza a preparar, en penitencia y oración, la Semana Santa.

Después, las Cruces de Mayo (festas das Cruces, en Portugal), en torno a las cuales se festeja, con ánimo pascual, comiendo, bebiendo y bailando.

Es el mes en que toda la provincia prepara sus carretas, pertrechándose de todo lo necesario para la procesión más conocida de esta parte de España: la Virgen del Rocío.

Colombinas Fiestas. Ayuntamiento de HuelvaLa fiesta de las Colombinas evoca la era de los descubrimientos, el sueño del Nuevo Mundo y la partida de las carabelas.

En junio y julio se celebra en el Algarve el Festival Internacional de Música y las Festas dos Santos Populares en Lisboa.

El 3 de agosto se festeja la Feria Popular de Huelva, con Festivales de Danza Iberoamericana y, en Portugal tiene lugar una de las fiestas más grandes y populares: la fiesta de la Señora de la Agonía.

Al mes siguiente, la fiesta de la Patrona, Nuestra Señora de la Cinta, culmina el recorrido festivo de esta luminosa capital milenaria. La misma alegría y colorido callejero se encuentra en las fiestas de toda la provincia.

Por el ramal interior de la ruta se encuentran también todo tipo de costumbres populares. En Rosal de la Frontera celebran en mayo la romería de San Isidro Labrador, a la que acuden hermandades portuguesas, en la Ribera de Calaboza.

En Aroche también hay una gran romería pentecostal en la ermita de San Mamés; en Aracena celebran San Blas y la Candelaria con hogueras en la plaza Alta y una procesión, con bendición de las rosquillas y bollos.

Gastronomía

Pescado y Mariscos. Patronato Provincial de Turismo de HuelvaEstas fiestas tradicionales no serían lo mismo sin la gastronomía. El Alentejo ofrece una variedad de platos a base de cerdo, pan y aceite, con sopas frías de verduras troceadas (el gazpacho alentejano); destacan el cabrito asado en horno de barro o las migas a la alentejana con carne de cerdo adobado; también son típicas las feijoadas, guisos de judías blancas o pintas con carne. Conforme más se baja hacia al sur, más influencia andaluza se descubre en la mesa, como en el gazpacho del Algarve, y más frutos del mar se consumen, como la cataplana de mariscos. No hay que olvidar las célebres gambas de Huelva ni los fresones de Lepe.

Coquinas. Patronato Provincial de Turismo de Huelva Para alegrar el corazón, el Alentejo cuenta con el vino regional alentejano, una denominación genérica que abarca diferentes caldos. Los vinos del Condado de Huelva, muy variados y de gran reputación, cuentan con una tradición de más de seis siglos. Una extensa nómina de artesanos se desgrana a lo largo de las etapas de la ruta, abarcando un rango de oficios que va desde la cerámica (notorios son los azulejos de Portugal, esmaltados y pintados a mano en azul), la madera, la guarnicionería, el bordado, la talabartería, la alfarería y un sinnúmero de otras labores.

El jamón

Mario Hiraldo. Maestro cortador de jamón.La Denominación de Origen Jamón de Huelva es famosa en el mundo entero. Jamones o paletas, de bellota o recebo, proceden de cerdos criados en libertad y curados con paciencia.

 

 

 

 

Plato de jamon de HuelvaA la hora de degustarlo, es fundamental el corte, en cortas y finas lonchas, para lo cual ser ha de disponer de un buen cuchillo jamonero, y otros útiles, como tabla de corte o paño de algodón.

 

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