Ayamonte

La distancia entre Portugal y Huelva la marca el cauce del Guadiana, que separa Vila Real de Santo Antonio de Ayamonte y que se puede recorrer en un refrescarte paseo marítimo en trasbordador, o bien por el puente colgante que une los dos países, el nuevo puente Internacional del Guadiana.

Vista. Imagen cedida por Patronato de Turismo de HuelvaLa fortificación romana la utilizaron los  musulmanes, restaurándola, y Sancho II, rey de Portugal, la conquistó en 1239 y donó la villa a la Orden de Santiago, lo que produjo enfrentamientos entre castellanos y portugueses por el dominio de la región. En la zona más antigua, el barrio de la Villa, se encuentra la ermita de San Sebastián, del siglo XVI, con una portada de ladrillos en arco, hoy día centro de exposiciones y actos culturales. Sin salir del barrio, en la iglesia y convento de San Francisco se puede observar una nave central mudéjar, y la capilla anexa de la Soledad. En la calle Jovellanos aparece la iglesia de la Merced, antiguo convento de Trinitarios  fundado en 1663. La ermita de San Antonio, fundada a fines del siglo XVI por el gremio de marineros, está dedicada a san Antonio de Padua.

En la orilla del Guadiana se encuentra el baluarte de las Angustias, zona portuaria que fue fortificada en el siglo XVI, con un paño de muralla entre las calles del Pez  y Lusitania, recientemente descubierto y restaurado; el barrio acoge la parroquia de la Virgen de las Angustias, del XVI, con un rico patrimonio artístico. El palacio del marqués de Ayamonte, del siglo XVII, es uno de los edificios más distinguidos de su época; su antiguo patio de caballerías es conocido como patio de la Jabonería, porque alojó una fábrica de jabón; hoy día es un auditorio. En esta zona, la tradición de conservar los pescados en salazón viene de los fenicios, y ha perdurado en forma de huevas secas y mojama de atún.

Viaja por: Ruta de al-Mutamid Ruta de al-Mutamid Ayamonte