Lagos

Llegando a Lagos, quedan atrás hermosos paisajes, mesas bien dispuestas, vinos generosos, amables vecinos; la ruta se ha demorado en muchas ocasiones para disfrutar del mar, de la montaña, de la arquitectura. La historia de Lagos es una historia marítima; de aquí partieron los exploradores portugueses de la costa de África, en el siglo XV, y así se convirtió en el centro del comercio de productos africanos, lo que dio una gran riqueza material a la ciudad.

Destaca sobre la villa el Castelo dos Governadores, construido por los musulmanes, que en el siglo XIV fue sede de los gobernadores del Algarve. Su reconstrucción es del XVIII. Junto al castillo está el Forte da Ponta da Bandeira, fortaleza de fines del XVII en la que destaca su foso con puente levadizo y su puerta, y la capilla de Santa Bárbara. La ermita de São João Baptista alberga una capilla mayor de planta octogonal. En la Rua General Alberto da Silveira se encuentran dos edificios anexos: el Museo de Lagos y la iglesia de São Antonio. La iglesia de São Sebastião, comenzada en el siglo XIV, muestra su torre campanario con reloj, y una capilla anexa, la Capela dos Ossos. En la Rua da Graça, Praça Infante D. Henrique, se ubica el mercado dos Escravos, convertido en sala de exposiciones. Aún perduran restos de muralla en buen estado, como la puerta de São Gonçalo, con dos grandes torres y una ventana de estilo manuelino donde don Sebastián asistió a misa antes de partir a la batalla de Alcácer-Quibir.

Viaja por: Ruta de al-Mutamid Ruta de al-Mutamid Lagos