Archidona

La villa se avista como un fogonazo blanco al fondo de la vega, «situada –según la pluma de Washington Irving – en la ladera de una elevada colina con las ruinas de una fortaleza árabe y una montaña de tres picos a su espalda». Todo un modelo de las agrestes villas fortificadas de época andalusí, una pintoresca estampa muy del gusto romántico.

Cerro y santuario de la Virgen de Gracia.Su estratégica posición se aprovecharía muy pronto, identificándose con la romana Arcis Domina, «Señora de la Altura», denominación arabizada como Archiduna tras pasar a los musulmanes en el 715. Poblada por sirios venidos para la conquista y por cristianos –mozárabes –, jugó un activo papel. Madina Archiduna o Rayya, capital de la cora de Rayya, la provincia malagueña, hasta el siglo XI, fue escogida por el príncipe omeya Abd al-Rahman, huido de Damasco, para proclamarse primer emir independiente de al-Andalus en el 756. Sirvió después, a fines del IX, de refugio favorito al rebelde Umar Ibn Hafsun, caudillo de un vasto territorio en la alta Andalucía.

Entre los siglos XII y XV aumentó su protagonismo al convertirse en baluarte avanzado de la frontera nazarí, viéndose envuelta en incesantes contiendas. En 1322 presenció una cruenta batalla, desastrosa para los cristianos. Sometida a continuas algaradas, aún pudo resistir en 1434 y en 1456 las tentativas de asalto. Cayó por fin en julio de 1462, rendida por don Pero Téllez Girón, a cuya estirpe, luego investida con el ducado de Osuna, habría de pertenecer la villa hasta el siglo XIX. Según una leyenda recogida por Irving, durante el asedio la Virgen se apareció a los cristianos mostrándoles el camino para tomar la fortaleza. El gobernador andalusí, viéndose perdido, se arrojó al vacío en un gesto de arrogancia, dejando impresa en la roca de donde saltó la huella de su caballo. Durante décadas hasta su expulsión a principios del XVII, se mantendría una notable comunidad de mudéjares y moriscos en el arrabal que no cesó de crecer abajo de la sierra, mientras la villa alta acababa despoblada.

 

Visitas

Castillo, murallas, la Villa Alta

Puerta del recinto amurallado. En lo alto de la sierra de Gracia se disponen dos recintos amurallados, uno más bajo que guarnecía la abandonada Villa Alta, la población primitiva, con lienzos de muro, torres y puertas en recodo –del Sol, al este, y de la Ciudad –, y un segundo recinto en la cúspide, el castillo, con acceso fortificado, torreones y un aljibe. Las defensas son obra andalusí, iniciadas en el siglo IX y muy renovadas y recrecidas por los nazaríes entre los siglos XIII y XV.

 

Ermita de la Virgen de Gracia.

Interior de la ermita de la Virgen de Gracia, donde se aprecia el sector que fue mezquita.De manera casi milagrosa, el santuario de la patrona, al lado del castillo, conserva en su edificio el cuerpo de la mezquita de la villa alta, una de las más antiguas de la Península y la única de Málaga. Fechable en el período omeya, hacia el siglo IX, presenta naves divididas por arcos de herradura sobre columnas y el alminar adosado. Tras la conquista el oratorio andalusí fue consagrado como parroquia y luego destinado a ermita, reformándose y ampliándose considerablemente en el siglo XVIII.

Iglesia de Santa Ana.

Primera parroquia de la villa baja, se levantó a comienzos del siglo XVI en el solar de la mezquita del arrabal en la base de la sierra. La cabecera y su original torre triangular, corresponden a la obra primitiva, de estilo gótico tardío, mientras el resto del templo es fruto de reformas de fines del XVII, XVIII y XIX. Dignas de atención son las imágenes de Cristo atado a la columna y el Crucificado, del círculo de Pablo de Rojas, y el tesoro de orfebrería custodiado en la casa parroquial.   

Plaza Ochavada, la ciudad

Plaza Ochavada.Descendiendo desde Santa Ana y el Paseo –donde se alzan la iglesia de la Victoria, iniciada a fines del XVI, y la Cilla, el granero señorial, hoy ayuntamiento – se tienden largas calles punteadas de edificios religiosos y civiles, casas solariegas y una limpia arquitectura popular. En esta retícula se abre la Plaza Ochavada, singularísimo espacio concluido en 1789 por los maestros locales Francisco Astorga y Antonio González Sevillano. Proyecto de inspiración francesa, en la línea de las plazas mayores, está impregnada a la vez de matices derivados de la tradición andalusí y popular. Sin perspectivas externas ni organizadoras del entorno, funciona como un gran patio interior, entre fachadas coloristas de balconaje que funden la sensibilidad clásica y popular. En las cercanías se localizan, por otra parte, la capilla del Nazareno, santuario del patrón de Archidona, atribuido a Pablo de Rojas, el convento de las Mínimas –fundado en 1551 y edificado en los siglos XVII y XVIII, con impresionante fachada y torre de ladrillo recortado –, y el antiguo convento de Santo Domingo, actualmente reconvertido en hotel. 

Paseos y alrededores

Vista de la villa baja, con la plaza Ochavada. Imprescindible es la subida a la sierra donde despuntan –rozando los mil metros – el castillo y la ermita, extraordinario balcón panorámico sobre montes y llanos orientado a la puesta de sol. De ahí, a la villa baja, entre históricos edificios, por el Paseo y calle Carrera hasta los Cuatro Cantillos. Cuesta arriba, pegada a la falda del cerro, asoman Santa Ana y el barrio más añejo de la ciudad, por donde estuvo la «morería» de mudéjares y moriscos, según evoca el callejón de este nombre. Al sur se extiende el área más nivelada del casco, hacia la Plaza Ochavada y la calle Nueva.La apacible naturaleza de los alrededores mereció el elogio de Irving, que recuerda con agrado una parada campestre «…antes de perder de vista Archidona, en un delicioso prado entre montañas, cubierto de olivos». Similares sensaciones al aire libre pueden repetirse en paseos a pie, en bici, a caballo, por los parajes de las Huertas del Río –en la vega del Guadalhorce –, los Pinares –reducto boscoso con afloramientos de piedra serpentina que dan una especial tonalidad verdosa al paisaje –, la rocosa Hoz de Marín y las lagunas Grande y Chica, junto a la Estación de  Salinas, zonas húmedas de aguas permanentes frecuentadas por una abundante fauna acuática –ánade y garza real, cercetas, zampullín, somormujo, etcétera –, en medio de encinares y bosque mediterráneo.   

 Distancias: 165 km a Sevilla, 69 km a Granada
Provincia: Málaga
Altitud: 666 metros
Población: 8.168 habitantes

Puntos de Información:

  • Oficina Municipal de Turismo: Plaza Ochavada, 2. Tel. 952 716 479

{mosgmap mapid=69}

 

Establecimientos colaboradores en la Ruta de Washington Irving

Hotel Palacio Marqués de la Gomera
Osuna
Ruta de Washington Irving
Apartamentos Turísticos San Pablo
Écija
Ruta de Washington Irving
Área de Servicio Abades La Roda de Andalucía
La Roda de Andalucía
Ruta de Washington Irving
Hotel Antequera Golf
Antequera
Ruta de Washington Irving
Hotel Convento la Magdalena
Antequera
Ruta de Washington Irving
La Casa del Maestro
Sevilla
Ruta de Washington Irving
Restaurante La Morenita
Osuna
Ruta de Washington Irving
Viaja por: Ruta de Washington Irving Etapas de la Ruta Archidona