Huelma

Esta localidad constituye la mayor entidad de población de la vertiente sur de Sierra Mágina. Su término desciende desde las cumbres del macizo montañoso hasta los campos que se extienden a lo largo de un dilatado trecho del límite provincial de Jaén con Granada.

Escultura hallada en el cerro del Pajarillo.En la zona meridional del municipio de Huelma, en las inmediaciones de la laguna-fuente del río Jandulilla, se descubrió un hito fundamental de las sociedades ibéricas del Alto Guadalquivir: el santuario heroico del cerro del Pajarillo, un refinado monumento del siglo IV a. C. repleto de significados simbólicos que, entre otros hallazgos de piezas escultóricas –leones, grifos, torsos– expuestas en el Museo de Jaén, ha proporcionado la extraordinaria cabeza de lobo que ha recorrido Europa como emblema de la exposición Los íberos, príncipes de Occidente. Tras documentarse la presencia romana en villas y asentamientos rurales, en época andalusí surgen las primeras referencias del lugar bajo el nombre árabe de Walma, poblada por miembros del clan de los Banu Yuzay que habrían de gobernar Jaén a mediados del siglo XII.

Vista de Huelma.Al crearse el reino nazarí en el XIII, Huelma se sitúa a la cabeza de un importante sector fronterizo, con Cambil, Belmez y Solera como vigías y puestos avanzados. Durante décadas se ve envuelta en las incursiones a uno y otro lado de la inestable raya entre castellanos y granadinos. Al fin, en el siglo XV la posición de Huelma se resiente. Aunque en 1435 Fernando Álvarez de Toledo fracasa en su intento de escalar los muros del castillo, en abril de 1438 Walma se ve obligada a capitular ante las tropas de Íñigo López de Mendoza después de un asedio de cuatro días. La villa, a pesar de la oposición de la ciudad de Baeza, que la reclama para sí, pasa a engrosar los señoríos de la familia del conquistador, que entronca con el linaje de don Beltrán de la Cueva, vizconde de Huelma y duque de Alburquerque. A partir de entonces, sirve de base de operaciones en la guerra final contra el reino granadino. La estabilidad que sigue y la repoblación de su tierra impulsarían la expansión de Huelma en el siglo XVI, cuando se dota de palacios y templos acordes con su rango. Sobre esta historia se cimenta el magnífico conjunto histórico-artístico que hoy enriquece la población, en la actualidad un dinámico núcleo que actúa como cabecera comarcal de la Sierra Mágina meridional.

 

Visitas

Castillo

Castillo de Huelma.En el montículo que domina el pueblo se levanta la fortaleza, llamada también castillo de Alburquerque por los señores que la erigieron, rodeada de los vestigios de muros y torres que han quedado del cerco amurallado que protegía el perímetro del cerro. Estos restos que jalonan las laderas corresponden a las fortificaciones edificadas por los musulmanes a partir de mediados del siglo XIII, mientras que la fortaleza es obra cristiana de fines del XV o inicios del XVI. Labrada en mampostería gruesa, ocupa una planta casi cuadrada con cubos cilíndricos gemelos en dos de sus ángulos, perforados por buzones para colocar tiros de artillería. El hueco de entrada presenta arco de medio punto con despiece radial. En el subsuelo del interior se abre un gran aljibe, probablemente de época andalusí. El recinto resultó muy dañado en la Guerra de Independencia tras el incendio provocado por las tropas francesas del general Sebastiani al retirarse.

Iglesia de la Inmaculada Concepción

Campanario de la iglesia de la Inmaculada Concepción.Está considerada una de las piezas de arquitectura religiosa más notables de la provincia, una obra excepcional iniciada a partir del primer tercio del siglo XVI y rematada a principios del XVII en la que concurrieron maestros de la talla de Francisco del Castillo «el Viejo», Domingo de Tolosa, Andrés de Vandelvira y Francisco del Castillo «el Mozo», entre otros. Tiene planta basilical de tres naves, con capilla mayor goticista de testero plano y los espacios que la preceden bajo bóvedas de nervios, en tanto que la central exhibe una composición manierista de óvalos con figuras y cartelas ideada por Francisco del Castillo «el Mozo». A este mismo autor se debe la fachada meridional, elogiada por su elegancia y equilibrio, en la que se evidencia el influjo de los modelos italianos del quinientos. La torre, con cuerpo de campanas ochavado, es del siglo XVII.

 

Paseos y alrededores

Caño de una de las fuentes públicas de Huelma.Del castillo a la plaza de la Iglesia, con la soberbia parroquia de la Inmaculada, de la plaza de España, solar del Ayuntamiento, a los barrios del Santo, por donde estuvo la judería, o de San Marcos, por la avenida de Andalucía y por las calles Convento, Carrera y tantas otras se va paladeando el evocador conjunto histórico, artístico y popular de Huelma. Al paso se suceden fuentes públicas, casas timbradas con heráldicas y mansiones de los siglos XVII, XVIII y XIX, de corte clásico, historicista o, sencillamente, serrano.

En la amplia extensión del municipio se descubren enclaves de muy diverso atractivo, algunos dentro de los límites del parque natural de Sierra Mágina, que cubre la franja septentrional del término. Espectacular no es palabra en absoluto exagerada para calificar el sitio de Solera, al que se llega desde Huelma por la carretera en dirección a Belmez de la Moraleda y luego desviándose por la JV-3214. Encaramada en lo alto de un peñasco, Solera es un nido de águilas, un caserío apretado al pie de una aguja rocosa coronada por las ruinas del castillo, una fortaleza inexpugnable de aureola épica en medio del avispero de las guerras nazaríes. Fue tomada por los cristianos en 1433, perdida en 1456 y vuelta a tomar dos años después. Luego fue escenario de conjuras, traiciones y crueldades. Sus muros y torreones, defendidos por un cortado vertical de más de 200 m., son seguramente obra musulmana de la segunda mitad del siglo XIII, una de las avanzadillas del dispositivo castrense de Huelma.

Al lado de la carretera A-324 hacia Cambil se localiza el santuario de la Fuensanta, un idílico paraje de encinas, quejigos, chopos, nogales y otros árboles amenizado por el rumor del agua. El vigor de la naturaleza aumenta ladera arriba, por las faldas de Sierra Mágina. Justo en la linde norte de Huelma se eleva el pico Mágina, máxima altitud de la provincia con sus 2.165 m. Una buena excursión conduce por la carretera hacia Belmez y, a continuación, por la JV-3224 hasta la pedanía de las Cabritas, al pie de los descomunales tajos de las lomas de los Bolos y Peña Lisa, que ascienden como una pared hasta los 1.900 m. Las típicas caserías, molinos y cortijos salpican el monte. Algo más adelante, por la misma ruta, se encuentra el río Gargantón, caracterizado por un magnífico bosque natural de pinos laricios centenarios. A corta distancia se ubica ya Belmez de la Moraleda, con su castillo y sus legendarias apariciones de «caras», un aspecto más, junto con la santería, de esta comarca ungida por la magia.

 

Distancias: 50 km a Jaén, 96 a Granada
Provincia: Jaén
Altitud:
1.056 metros
Población: 6.172 habitantes

Puntos de Información:

  • Ayuntamiento: Plaza de España, 1, Tel. 953 390 210

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